El Ritmo De Gracias

El propósito de este devocional es acompañar al Salmo 136. Te recomendamos tener tu Biblia abierta en el Salmo 136 mientras lees esta publicación.

Recuerdo la primera vez que leí el Salmo 136 en un contexto congregacional, yo era un adolescente. El pastor invitó a que abriéramos nuestras Biblia para seguir el texto y recitar en unísono cada uno alternando líneas. Era la misma frase repetida, “Su amor es para siempre.” No era la primera vez que había sido parte de un tiempo de llamada y respuesta, normalmente un tiempo así hubiese incluido más gritos y acciones demostrativas. Lo que experimente ese día fue algo más metódico. Se me hizo interesante, definitivamente fuera de lo ordinario para nuestras prácticas normales. Había un patrón, tenía un ritmo.

El Ritmo de Gracias

El Salmo 136 es congregacional por naturaleza. Se cree que un líder, lo más posible un sacerdote recitaba la primera parte, y después era seguido por la congregación respondiendo “Su amor es para siempre.” Hay algunas traducciones que usan la frase “Su fiel amor es para siempre,” porque la raíz de la palabra amor en este pasaje implica lealtad o fidelidad. En ese contexto, nos recuerda de la naturaleza de pacto que Dios tiene con su gente – quienes somos nosotros bajo el pacto que Dios estableció por medio de Jesús.

El Salmo 136 se divide en cinco secciones que nos llevan por un ritmo de gracias. Estas cinco secciones crean una buena guía que podemos usar cada vez que damos gracias a Dios. Espero que este ritmo de gracias esté presente en tus oraciones hoy.

Dar Gracias a Dios Porque Es Superior en Naturaleza (vs. 1-3)

Quédate tranquilo, Dios es más grande que cualquier otro dios; nuestro Señor es más grande que cualquier otro señor. Puedes darle gracias porque su grandeza es evidente y suficiente.

Tal vez en nuestra sociedad la gente no se está arrodillando a ídolos hechos a mano tanto como antes, pero hay todo tipo de dioses que han penetrado la cultura. Riquezas, poder y sexo son tres de los más comunes dioses a los que la gente se arrodilla. La ilusión de que tener esos tres en gran medida trae satisfacción, ha sido malamente comprada por muchos.

Cuando estamos en una relación de pacto con Dios, debemos declarar su superioridad ante todos los demás dioses; reconociendo que solo nos arrodillamos frente al único Señor de todos y no ante una ilusión hecha por hombres.

Dar Gracias a Dios Porque Él Es Creador (vs. 4-9)

La segunda parte de Salmo 136 nos recuerda la grandeza del trabajo de Dios. Dale gracias por la tierra, en la cual cimbro su fundamento. Dale gracias por el firmamento, pintado por su mano. Dale gracias porque solo Él hace grandes milagros. Alábale porque es capaz de tan hermoso y maravilloso trabajo.

Dios hizo al hombre de acuerdo a su imagen. Si esto es verdad, entonces tenemos que darle gracias por poner en nosotros la habilidad de ser creativos; la habilidad de alcanzar nuevas cosas. Dale gracias por el valor y fuerza que puso en ti para descubrir nuevos horizontes.

Dale Gracias Porque Él Te Cuida (vs. 10-16)

La tercera sección del salmo le recuerda al pueblo judío de que había sido librado. Aquí vemos una recolección de grandes eventos de los cuales Dios libró a Israel. Los libró vez tras vez porque Él los cuidaba.

Cuando vivimos en una relación de pacto con Dios, vemos como Él es fiel y busca estar aún en los más pequeños detalles de nuestro caminar. Como dice ese himno antiguo, “Si Él cuida de las aves, cuidará también de mí.” Dale gracias a Dios porque Él se preocupa por ti; Él te cuida.

Dale Gracias Porque El Vence (vs. 17-22)

No solo se preocupa de tu bienestar, el vence por ti. De la misma manera en la que vemos a Dios yendo en frente del pueblo de Israel en esta sección, Él va peleando frente a ti; constantemente intercediendo en tu lugar.

Su palabra dice que somos más que vencedores, pero solo podemos ser más que vencedores por medio de Él. Dale gracias que por medio de Jesús podemos alcanzar la victoria. ¡Solo en su nombre!

Dale Gracias Porque Él Provee (vs. 23-26)

La traducción del verso 23 dice “Él recordó,” pero hay más significado en el contexto de este verso. No solo hizo un ejercicio mental para recordar a su gente, sino que en este contexto recordar implica que Dios actuó y le proveyó fuerza sobrenatural a su gente. Esa misma fuerza que cuando clamamos a Él, Él está dispuesto y es capaz de darnos.

Confía en que Él suplirá tu necesidad. Dale gracias por eso.

¿Qué Hago Si No Siento En Mi Dar Gracias?

Hay ocasiones cuando no sientes en ti el dar gracias. Hay ocasiones que las circunstancias acabarán con tu paciencia y te sentirás asfixiado. Déjame recordarte que es cuando vamos por el valle de sombra de muerte, cuando necesitamos darle más las gracias. Tal vez no tenemos que darle gracias por el valle en específico, pero podemos darle gracias que Él aún ahí está con nosotros. Dios desea entrar en nuestro caos y no dejarnos, aun cuando otros nos dejen.

Te animo hoy a que clames a su nombre con agradecimiento; por quien Él es y por lo que ha hecho. Dale gracias porque podemos confiar que Él es superior. Dale gracias por lo que Él ha creado. Dale gracias que está dispuesto a estar en cercana comunión contigo; porque le importas. Dale gracias porque Él va delante de ti; venciendo lo que tú no puedes vencer. Dale gracias porque no hay provisión que no venga de Él. Y cuando lo necesitas, Él activamente suple tus necesidades.

Entren por sus puertas con acción de gracias;
vengan a sus atrios con himnos de alabanza;
denle gracias, alaben su nombre.

Salmo 100:4 (NVI)

Danny De los Reyes

Danny De los Reyes

Pastor - Comunicaciones y Experiencias